Sigfredo Chiroque Chunga
Asociado de Foro Educativo
¡Un abrazo fraterno a todas y todos los colegas docentes del Perú! ¡Feliz Día del Maestro! Permítanme, en esta fecha, compartir alguna información y reflexiones sobre el magisterio peruano [1], mayormente sobre los docentes del sector público.
1. Número de docentes. Hay dificultades en homogeneizar la información. Ahora mismo, el “pretexto” para retrasar la reglamentación de la Ley N.° 32581 de pensiones dignas para docentes cesantes y jubilados es que el Minedu se encuentra “actualizando” la estadística. NEXUS, el sistema de control y seguimiento de plazas del Minedu, presenta datos diferentes sobre el número de docentes a los de ESCALE. Importaría coordinar ambas fuentes, aunque la información de ESCALE parece más confiable porque se basa en el Censo Escolar.
Según esta última fuente, los maestros que trabajan en los niveles educativos no universitarios ascienden a 612 924. De esta última cifra, unos 430 724 trabajan en instituciones educativas estatales (70.3%) y 182 200 en instituciones privadas (29.7%)
2. Docentes del sector privado. Cuando se trata de minería, agricultura, salud y otros sectores, se alude directamente al sector privado. No sucede lo mismo con educación. Nuestra opción preferencial por la educación pública hace olvidar que el 29% de los maestros del Perú laboran en instituciones del sector privado donde, en la mayoría absoluta de los casos, no existe sindicato magisterial y las remuneraciones actuales son menores que las de los docentes del sector público. La privatización mercantil favorecida por el DL 882 de Alberto Fujimori se ha impuesto y, para evitar que se le tilde como tal, algunos se refieren a la educación privada con el término “no estatal” y no la incluyen cuando se alude a la exclusión en la educación. Importaría distinguir la educación privada no lucrativa de la educación privada lucrativa y formular políticas magisteriales para cada caso.
3. Concepción de docente. No hay uniformidad sobre el particular. Se asume que el docente es un “enseñante” responsable de promover aprendizajes de manera sistemática. Desde mi punto de vista, deberíamos concebirlo como un mediador crítico en una triple dimensión:
- Mediador crítico de su propia realización individual y colectiva como trabajador;
- Mediador crítico de los aprendizajes conscientes de sus estudiantes. Es su función central.
- Mediador crítico que coadyuva al desarrollo de un modelo de sociedad al concretizar un currículo aprobado. Hace política de esta manera y no solo cuando promueve aprendizajes alternos al sistema hegemónico.
Los perfiles docentes que se aprueban y difunden generalmente fragmentan la concepción del maestro.
4. Discriminación de género. A marzo de 2026, un 36% de quienes laboraban en la docencia no universitaria eran varones; y un 64% eran mujeres, según NEXUS. Hay un creciente proceso de feminización del magisterio en el Perú, pero persiste la discriminación de género en el ejercicio de cargos directivos en las instituciones educativas y en las dirigencias sindicales. El SUTEP ha cambiado 18 veces la persona a cargo de la Secretaría General; no obstante, a lo largo de 54 años solo dos profesoras —Soledad Lozano y Caridad Montes— han ocupado ese cargo. Importaría superar este problema.
5. Condicionamientos para elegir la carrera magisterial. La ancestral “vocación” docente es casi inexistente hoy. Se han impuesto los criterios de empleabilidad, remuneración y accesibilidad para elegirla. Actualmente, 4/5 partes del magisterio peruano tiene título pedagógico; solamente un 19% de docentes de EBR son intitulados. El factor empleabilidad destaca como motivación para optar por la carrera magisterial.
Desde fines de la década de los 80 y principalmente durante el decenio fujimorista, creció la matrícula en los Institutos Pedagógicos, debido a que las Facultades de Educación, con autonomía académica, formaban docentes con mayor manejo de contenidos disciplinares y opciones político-ideológicas distintas a las del sistema dominante. En el año 2025, la Formación Inicial Docente – FID se ofreció en un 50.2% en universidades y un 49.8% en Pedagógicos, y un total de 144 992 estudiantes se formaban en Educación en Universidades, Escuelas o Institutos Superiores Pedagógicos.
6. ¿Sobreoferta de formación inicial docente? Con certeza existe una sobreoferta de docentes para el nivel de Educación Inicial. El crecimiento de la matrícula en la FID ha generado un desbalance entre oferta y demanda de empleo docente en el sector público. En todo caso, se conocen las brechas de oferta de docentes en Educación Intercultural Bilingüe: unos 100 mil docentes.
Los egresados van a trabajar al sector privado o al extranjero. Nos ha alarmado el informe del INEI sobre “Estadísticas de la Migración Internacional al 2025”. En la página 21 de este texto se informa que 43 360 “profesores” y 16 144 “docentes” (sic) son emigrantes del país. Sin aclarar los términos usados, el INEI señala que los profesores son el segundo grupo de profesionales peruanos que emigra del país.
7. ¿Aumento y/o recuperación del poder adquisitivo docente? Es evidente que las remuneraciones docentes han mejorado en los últimos tiempos. Esto ciertamente ha influido positivamente sobre la capacidad de compra del magisterio peruano. No obstante, tras un análisis histórico del poder adquisitivo de los docentes, podemos afirmar que:
- Visto desde un largo plazo, los últimos incrementos en las remuneraciones del magisterio solo han logrado RECUPERAR el poder adquisitivo de los docentes al nivel que tenían antes del fujishock. Esta recuperación se alcanzó el año 2025.
- Visto desde el corto plazo (2015-2025), las generaciones más jóvenes lo perciben como un aumento del poder adquisitivo del magisterio, como lo hacen también aquellos que han perdido —consciente o inconscientemente— la memoria histórica.
8. Mejora en las condiciones laborales del docente y logros de aprendizaje. La mejora del poder adquisitivo docente y de otras condiciones laborales —nombramientos en la carrera, CTS, pensiones…— han ocurrido fundamentalmente en el último decenio. Sin embargo, en ese mismo periodo de tiempo, los logros de aprendizaje de las y los estudiantes se han estancado.
Importa relacionar el incremento en las remuneraciones y otras mejoras en las condiciones laborales de los docentes con la mejora de los aprendizajes de las y los estudiantes y/o asumir que hay otros factores que intervienen en la mejora de la calidad de la educación de nuestros pueblos.
Reiteramos que las políticas magisteriales deben concretizar la concepción de docente que buscamos (numeral 3) en todas sus dimensiones. Separarlas es dañino para el ejercicio de la docencia, para la educación nacional y para la sociedad y civilización que buscamos construir.
[1] Hay otros aspectos que hubiera querido abordar en el presente artículo, pero infelizmente, el espacio es limitado.
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