En el día del maestro FORO EDUCATIVO saluda a las maestras y maestros del Perú, reafirmando y renovando su apuesta fundacional por la educación pública y por la profesión docente, su pilar central.  Hace veinte años dijimos que para cambiar la educación se requería una política de “renovación y revaloración de la profesión docente, que exprese la confianza, el respaldo y las demandas de la sociedad respecto de los profesionales de la educación”[1].

Hoy esta apuesta sigue vigente. Lejos de lograrse, la profesión docente se ha debilitado y desvalorizado a lo largo del tiempo transcurrido. No es una profesión a la que se aspira (sólo el 3% de los jóvenes de la prueba PISA la escogerían). En su mayoría, quienes la ejercen se han perjudicado por una formación inicial muchas veces deficitaria. La profesión ha devenido en una tarea instrumental, prisionera de un currículo reducido y de exigencias de “éxito” en evaluaciones estandarizadas en dos materias, carente de margen de autonomía y creatividad pedagógica. Está sometida a un conjunto de presiones burocráticas que, al lado de las precarias condiciones de vida y trabajo, han conducido a un malestar y desmotivación crecientes. A pesar de ello, muchos docentes mantienen entusiasmo, innovan y aplican toda su creatividad y amor a la profesión aún en condiciones adversas. Estos son los grandes maestros y maestras de la educación pública.

La debilidad de la profesión docente y la situación deficitaria de la infraestructura educativa son dos problemas centrales de gravedad que amenazan la sostenibilidad de la educación pública. Ambos problemas son evidencias de su abandono. La existencia de una brecha de 100 millones de soles en infraestructura y la necesidad de los docentes de tener otro trabajo suceden porque no se están destinando los recursos suficientes. Si todavía más de la tercera parte de los docentes son contratados es porque no se ha provisionado el financiamiento de plazas suficientes para la carrera magisterial.

Quizá lo más desmotivador es la falta de reconocimiento, e incluso la agresión a la dignidad docente cuando se propone sustituir a los maestros y maestras por el texto escolar. De la mano con esta postura está la idea de entregar las escuelas al mercado y minimizar el rol del Estado. El argumento es el colapso de la educación pública en la que se ha invertido poco, se ha abandonado.

Foro Educativo considera que debemos remontar el atraso y déficit de la educación pública colocando a la profesión docente en el lugar destacado que merece. Podemos lograr calidad educativa con maestros valorados y escuelas equipadas.

Por eso hoy decimos: ¡Renovemos y fortalezcamos la educación pública!, ¡Que vivan los maestros y maestras del Perú!, ¡Arriba el Perú!


[1] FORO  EDUCATIVO 1998, Propuesta para un Acuerdo Nacional por la Educación.

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