Por: Luis Miguel Saravia

  1. Se hace camino al andar. Hace 13 años se presentó al país el “Proyecto Educativo Nacional al 2021. La educación que queremos para el Perú”. Fue en noviembre de 2006. Elaborado por el Consejo Nacional de Educación utilizó como metodología el diálogo y consulta con la ciudadanía. Así se cumplía el mandato de la Ley General de Educación (Ley 28044) y a partir de las políticas acordadas en el Acuerdo de Gobernabilidad del Foro del Acuerdo Nacional.

En el año 2017 el Consejo Nacional de Educación (CNE) recibe, mediante Resolución Ministerial N.° 226-2017-MINEDU, el encargo de elaborar el nuevo Proyecto Educativo Nacional (PEN) al 2036, así como evaluar el “Proyecto Educativo Nacional al 2021: La educación que queremos para el Perú”. Formalmente correcto. ¿Qué se ha avanzado hasta hoy? La página web del Consejo Nacional de Educación (CNE) del Perú da cuenta de ello. (http://www.cne.gob.pe/opinion-institucional/opiniones/2019/), Su dinámica de actividades, por ejemplo, puede apreciarse en la convocatoria que últimamente se hace para la realización del denominado Encuentro Macrorregional por el Proyecto Educativo Nacional 2021 – 2036, Diálogo, consulta y movilización. Participan las Regiones de Ayacucho, Áncash, Ica y Lima Región. 8- 9 de agosto en la ciudad de Ica. “Durante el encuentro, en el que participan autoridades educativas de las citadas regiones, así como representantes de la sociedad civil, de otros sectores del Estado, de empresas, cooperación internacional, entre otros, se presentarán los resultados del Proyecto Educativo Nacional 2021, se brindarán aportes relacionados a la visión de futuro de la educación peruana y a los propósitos del Proyecto Educativo Nacional 2021-2036. Estos aportes constituyen importantes insumos para la formulación de este documento que busca convertirse en política multisectorial por los próximos 15 años.” Finalmente, se informa que “Hasta el mes de julio, más de 25 mil personas participaron en las jornadas y talleres por la educación, otras 30 mil lo hicieron a través de una encuesta virtual y unos 500 expertos e investigadores de todo el país brindaron sus aportes en espacios de diálogo sobre temas como: Interculturalidad, gobernanza educativa, financiamiento, carrera docente, escuela del futuro, educación de para jóvenes y adultos, educación técnica, entre otros. La ciudadanía puede participar con sus aportes a través de www.todossomoseducadores.pe

El brochure elaborado, sin duda resume una síntesis del contenido a desarrollar, dirigido a generar la participación de toda la comunidad en el proceso para “contar con el respaldo político y técnico en su proceso de formulación y aprobación.” Además, para alcanzar esta meta se requiere alianza con actores clave a nivel nacional que inviten a la participación, tomando en cuenta las percepciones, necesidades y aportes de personas, organizaciones e instituciones de las regiones del país. Para ello se cuenta con un equipo de diálogo y movilización macrorregional del CNE que se encuentra trabajando en 7 territorios que conforman los grupos impulsores del Proyecto Educativo Nacional en cada región y promueven la más amplia participación de los actores. Norte 1: Amazonas, Cajamarca, Loreto y San Martín. Norte 2: La Libertad, Lambayeque, Piura y Tumbes. Centro 1: Huancavelica, Huánuco, Junín, Pasco, y Ucayali. Centro 2: Ancash, Ayacucho, Ica y Lima provincias. Centro 3: Lima Metropolitana y Callao. Sur 1: Apurimac, Cusco, Madre de Dios y Puno. Sur 2: Arequipa, Moquegua y Tacna. (http://www.cne.gob.pe/uploads/eventos/2018/presentaciones/cne-broshure-proyectoeducativonacional.pdf)

El documento Resumen de la Evaluación del PEN al 2021 da una información que debió ser tenida en cuenta antes de iniciar el proceso PEN al 2036, pues como dice en su presentación “…dado que esta evaluación ha de servir de insumo para la formulación del nuevo PEN,…” ¿Por qué este desfase?

2. Preguntas. Intentando aportar al documento PEN al 2036 enumeramos algunas cuestiones que merecerían ser tenidas en cuenta: ¿Cuál es la fundamentación del PEN al 2036? ¿Desde qué marco político educativo está promoviendo el llamado a la participación en el PEN? Nos encontramos con un país diferente al que los impulsores vivieron, estudiaron y analizaron. Han pasado cerca de 13 años donde todo cambió en el discurso educativo. ¿Qué escenarios se trabajan y desde qué perspectiva y opción? En este período la educación peruana, si bien denota cierto avance, se observa una ausencia total de un referente mayor de lo que se viene realizando en el campo educativo a nivel regional y mundial. Se enfatizó en un primer momento la calidad y se trabajó con funcionarios, autoridades educativas y docentes en esa perspectiva. Si en los gobiernos posteriores se enfatizó en la gestión, sin esclarecer el significado del concepto en el sistema educativo que tiene un enfoque especial pedagógico con adecuaciones diversas y no sólo de. cobertura, rendimiento de alumnos, materiales e infraestructura. ¿Por qué no se hizo una buena capacitación y no quedarse sólo en lo formal de registro? En el decir del docente de aula “calidad exige actualización permanente, gestión es rutina que no enriquece”.

Otro campo que preocupa es ¿cómo se fortalecerá la educación pública? ¿Qué hacer con las “reformas” de las “reformas” que responden más al mercado que considera a la educación como un servicio y no como un derecho? ¿Cómo se trabajará frente a la escalada de la globalización que oferta aquellas profesiones que demanda el mercado en este escenario? ¿Por qué no se introducen las recomendaciones de la UNESCO que en sus diversos eventos, donde participa el Perú y firma acuerdos?¿Cómo se viene preparando la participación en Cali, para el mes de Octubre cuando se lleve a cabo la III Reunión Regional de Ministros de Educación, autoridades y expertos en educación de América Latina para hacer seguimiento de los compromisos plasmados en la Hoja de Ruta en la perspectiva de avanzar en la regionalización de la Agenda de Educación 2030 y formular recomendaciones de políticas que puedan ser implementadas a nivel regional y nacional?). Si a la población no se le informa, ¿cómo se sabrá de las tendencias que se plantean en la región y en el mundo? ¿Cómo puede participar si el discurso es más de lo mismo que se viene dando, pero pocos lo conocen y comprenden?  Hacia dónde proyecta llevar nuestra educación el PEN al 2036?

Vivimos aún la inequidad, la desigualdad, la exclusión que nos interpela cada día desde la escuela y sus aulas. ¿Esta realidad ha sido tomada en cuenta? ¿Y la violencia? ¿Por qué sólo se habla del bullying cuando en la sociedad se vive en eterna tensión?  En este mismo contexto se ha ingresado a la cuarta revolución industrial y recibimos con beneplácito los avances tecnológicos, la amplitud de banda, la interconexión que permiten nuevas formas y maneras de intercambio, cooperación y solidaridad; pero también existe la proliferación de intolerancia cultural y religiosa, la participación y movilización política fundamentada en la identidad generadora muchas veces de conflictos, ante los que se responde con la aplicación de formas de control social anacrónicas que desconocen la potencia del diálogo, del reconocimiento del otro, el construir espacios de negociación y consenso centrado en el respeto a la persona.

Estos escenarios ¿están presentes en la oferta del PEN hacia el 2036?  ¿Cómo se enfocará el aprendizaje con la aparición de estos nuevos retos que se plantean para la educación? ¿Por qué se concibe hoy la educación sólo como servicio? ¿Por qué no se reafirma el derecho a la educación que emana de la Constitución y de la Ley General de Educación? La educación, además de ser un derecho, es el elemento más eficaz para mejorar la calidad de vida de la humanidad y genera seguridad, estabilidad económica y garantiza la incorporación al mundo laboral. Además logra cambiar paradigmas ideológicos y sociales gracias al pensamiento crítico que el conocimiento le brinda a la infancia y juventud. Por esta época se quiere imponer que la educación sólo forma emprendedores y apresta para ser más competitivos y ello se ha incorporado al corpus del mensaje educativo, como una máxima aspiración de la persona. Se deja de lado fortalecimiento de ciudadanía, se sigue hablado de transición democrática, flexibilización laboral que mediatiza el aporte a una sociedad más justa, inclusiva y solidaria.

¿Se puede seguir diciendo que el 6% del PBI es suficiente para contar con una buena educación? ¿No será una falacia que los expertos han elaborado para aquietar la rebelión docente? Martha Nussbaum (2012) opina sobre ello

Lo que he hecho a lo largo de los años es desarrollar (en colaboración con economistas lo que se conoce como el enfoque de desarrollo humano, o el enfoque de las capacidades. Se trata de un enfoque que sostiene que el crecimiento económico, medido por el PIB per cápita, no es suficiente para evaluar la calidad de vida nacional, ya que realmente no capta qué es lo que la gente está luchando por conseguir. El enfoque del PIB hace caso omiso a la distribución, por lo que puede dar un a alta calificación a naciones que guardan alarmantes desigualdades de oportunidades. E ignora, además, el hecho de que una vida humana próspera tiene michas partes que varían unas de otras independientemente, e independientemente, también del crecimiento económico regional o nacional. Una nación puede tener un alto crecimiento sin libertad política o religiosa, pero la gente desea tener una voz sobre su vida política y moral. Una nación también puede crecer bien sin una distribución adecuada de las oportunidades de educación, de asistencia sanitaria o de la preservación básica de la integridad corporal como una muestra con tanta claridad mi próspero país, con sus luchas sobre la educación y la asistencia sanitaria y su historial lamentable de violencia de género. Lo que nosotros hemos estado defendiendo,…, es que la medida correcta del desarrollo se focaliza en las personas, es sensible a la distribución, y es, plural; refleja el hecho de que la gente no lucha por la renta nacional, lucha por una vida con sentido para ellos mismos.” (Intervención en la Ceremonia de entrega del Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, Oviedo 26.1012).

3. Urgencias. Es urgente que el esquema del contenido del PEN al 2036 sea conocido y difundido. ¿Cuántas personas conocen el brochure? Urgee replantear la finalidad de la educación en la perspectiva de profundizarla y organizar mejor el aprendizaje. En esta perspectiva debería generarse un llamamiento al diálogo participativo y no sólo a la participación. De esa manera se estaría retomando y desarrollando la visión humanista de la educación y su desarrollo que se fundamenta en el respeto a la vida y a la dignidad humana, la igualdad de derechos, la justicia social, la diversidad cultural, la solidaridad y la responsabilidad por un futuro sostenible. La estrategia que se viene desarrollando para establecer los diálogos macrorregionales, deberían incidir en promover los diálogos regionales, provinciales con base en la participación de los docentes. Sin el docente como promotor de reflexión, participación como monitor de las instituciones y organizaciones locales, la construcción del PEN no tendrá el impacto que el CNE pretende conseguir. El nuevo PEN es un continuum del primer PEN que no concluye, sus resultados se engarzan con el nuevo.

El discurso educativo de este PEN al 2036 debería reafirmar a la educación como derecho y como una estrategia eficiente para erradicar la pobreza, la desigualdad económica y social, la corrupción, la intolerancia. Debería exigirse al Estado que invertir en educación es importante para el desarrollo del país, para el rompimiento de paradigmas que ocasionó la revolución francesa y con ello la Declaración de los Derechos Humanos: “La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos. (Declaración Universal de los derechos humanos, 1948) La profesora Martha Nussbaum (2012) afirma que “La educación nos prepara no solo para la ciudadanía, sino también para el trabajo y, sobre todo, para darle sentido a nuestra vida… A mi juicio cultivar la capacidad de reflexión y pensamiento crítico es fundamental para mantener la democracia y estado de alerta. (p. 28)” (Sin fines de lucro, porque la democracia necesita de las humanidades. Buenos Aires: Katz 2010)

En este sentido la educación es un derecho sin excepción para todos. El Estado está obligado a garantizar la totalidad del derecho a la educación y por lo tanto la vigilancia de las instituciones que la imparten. Urge hacer conciencia de reafirmación de este principio en cada localidad, en cada región. Esta aplicación del derecho a la educación conlleva contar con docentes muy preparados y remunerados, calificados en sus especialidades, con infraestructura educativa adecuada y no  -con el afán de dar cobertura- casas habitación insalubres y de riesgo convertidas en escuelas. Aplicar el derecho a la educación, cuando éste sea de calidad y caiga en justificar con la maximización de la cobertura, que solo trae el incremento de estudiantes y profesionales comunes que no son capaces de solucionar los problemas que se presentan.

Irina Bokova, última Directora General de UNESCO “… creó un grupo de alto nivel de expertos para que se replanteara la educación en un mundo en proceso de cambio. A este grupo de expertos internacionales se le encomendó la tarea de preparar un documento breve en el que se señalaran los problemas que pudieran afectar a la organización del aprendizaje en ese mundo cambiante y estimular el debate sobre la concepción de la educación. “(Qian Tang, Ph.D. Subdirector General de Educación –UNESCO).El documento se llama Replantear la educación ¿Hacia el bien común? La reflexión publicada el año 2015, se inspira en el espíritu de dos publicaciones históricas de la UNESCO: El Informe Faure (1972) y el Informe Delors (1996) “El mundo está rejuveneciendo y aumentan las aspiraciones a los derechos humanos y la dignidad. Las sociedades están más conectadas que nunca, pero persisten la intolerancia y los conflictos. Han aparecido nuevos centros de poder, pero las desigualdades se han agravado y el planeta está bajo presión. Las posibilidades de un desarrollo sostenible e inclusivo son muy amplias, pero las dificultades son arduas y complejas.” La educación no puede permanecer indiferente. Debe atreverse a cambiar. En este contexto ¿Cuál es el mensaje del PEN al 2036?


Termino citando el último párrafo de las conclusiones resumidas de la evaluación del PEN al 2021 “El PEN requiere un trabajo conceptual más sólido acerca del rol educador de la sociedad, de los roles cambiantes y diversos que los actores económicos, políticos y sociales tienen en la vida diaria del país; y la capacidad de integrar visiones prospectivas con la realidad de un entorno cambiante.” Esperemos que sean tomadas en cuenta


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